Meanwhile en el sur de Chile
Comunidad WenteWinKulMapu Lof Chequenco, Viernes 4 Noviembre 2011
Dialogo del Estado Con las Comunidades del Territorio Mapuche.
Esto es Todos los días… Estos…
¿Donde hay más amor? Este mundo pierde el tiempo peleando contra el que preocupándose por darlo.
(via oposicionpinera)
No se muy bien como empezó, creo que fue cuando tenía como 3 años y me cambiaron de jardín, de uno donde había una parvularia histérica que me obligaba a comer charquicán de cochayuyo a uno donde la tía era media hippie y new wave para sus cosas. Teníamos que llevar fruta de colación, los cumpleaños felices se cantaban en brazos de reina y se tomaba jugo en vez de bebida. También teníamos un invernadero… hacen falta más de esas tías.
Los viajes de curso eran al Botánico y a la Campana y al menos una vez a la semana íbamos al cerro. Sí, al cerro. El mismo que durante décadas ha escondido de los pacos a los cimarreros de Limache, aburridos de estudiar en un sistema que los agarra constantemente pal hueveo.
Una vez por semana esa tía con semblante pachamamico nos hacia sacarnos los delantalcitos de colores, nos metía granola en la mochila de género, y partíamos a explorar lo que el cerro tenía para nosotros: buscábamos fósiles de antiguas plantas dinosauras, comíamos a la sombra de encinos majestuosos, nos maravillábamos con las leyendas de la cueva del pirata y de la serpiente del estanque, y para ponerle acción o saltábamos como cabritas por la ladera o hacíamos guerra de guano de vaca.
Después que entre al colegio, mis visitas al cerro se limitaron a ir un par de veces al año, a encumbrar volantines y a ver los fuegos artificiales que tiraban desde el estadio. El amor que desde chica me inculcaron, tanto mi abuela en la casa como mi tía del jardín, a andar pasa’ a tierra, a andar a pata pelá en el verano, a plantar, a ver como las plantas nacen, crecen y se mueren para después volver a nacer, a ir al cerro y reconocer un boldo, diferenciar la manzanilla buena de la mala … todas esas capacidades amazónicas se fueron atrofiando por lo inútiles y poco prácticas que resultan para “la vida moderna”. Lo reemplace sistemáticamente por otras hueas tontas cosas y así me fui alejando cada vez más de la loma que me vio embarrarme con caca de vaca y que me regalo incontables ramos de manzanilla y manzanillones para demostrarle a mi abuela lo mucho que la quería.
Por eso cuando el sábado se me ocurrió acompañar a mi tía al cerro en la mañana a pasear al perro, sabía que el re-encuentro iba a ser de antología. Y aunque algunos encinos ya no estén y haya perdido la capacidad de diferenciar el boldo del quillay y las codornices de los zorzales, el cerro me hizo saber que no estaba todo perdido “puedes sacar la cabrita de la ladera rocosa pero no puedes sacar la ladera rocosa de la cabrita”: si que te despida a la bajada con una docena de mariposas no es un “no te perdai’ de nuevo cabra de mierda”, no sé que será entonces.
Se escucha la cumbia de movida tropical venida a menos. Me imagino que la pieza de mi Tata debe estar retumbando. Y debe estar despierto igual que yo, maldiciendo el día en que nació Américo.
Mi papá ronca… suertudo.
Y el insomnio me vuelve delirante: como ese libro que alguna vez leí ( o hice como que leía, por que no recuerdo nada el argumento… literatura escolar insípida) Amanda tiene ideas en la cabeza.
Ideas fatalistas como que quizá se desata en cualquier momento una guerra maquineada por los villanos de siempre para mantener el poder económico y político. Y el Paro.. El paro, que ya van tres meses y ¿no es obvio que tenemos que perder el año?. Pero aún hay gente que no se da cuenta de lo inmenso que puede llegar a ser esto. ¿Como no indignarse puede ser una postura?. Como hay gente tan isla… Los jovenes islas se transforman en esos a los que se les conoce como viej@s vinagres… Fernando Villegas. ¿Terminare de leer la Doctrina del Shock algún día?: cuesta leerlo, a veces me da tanta rabia que tengo que dejarlo de lado un ratito, calmarme y seguir leyéndolo, pero ahora muchas cosas calzan… muchas cosas asquerosas que nadie te enseña en el colegio.
Ideas académicas como recordar que no me se las vías… no me las se, no tengo idea… ¿¿y que hacía el arquicerebelo?? De neuroanatomía lo que más recuerdo es la voz de Goya diciendo: locus coeruleus. ¿Y que mierda era eso?: “es una región anatómica en el tallo cerebral involucrada en la respuesta al pánico y al estrés” (fuente: wikipedia). Ahahahaha mi subconsciente anda gracioso.
Ideas auto - compasivas como: ¡Oh! otra vez tuve mal ojo y el mino que me gustaba tiene polola, ¡pucha oh! ¡Que mala suerte tengo! .
Ideas auto- represivas ligadas a las anteriores como querer dejar las actitudes patéticas.
NEXT!
Ideas superficiales como pensar en que viene el verano: depilación definitiva, dieta, abdominales, jugo de zanahoria y el gran dilema de este año ¿Bikini o Enterito?
South Park fue pensado para ser visto en la madrugada… da más risa.”Nos soy gordo, soy fuertecito” (>.<) Me hubiera gustado tanto ver Madrid en Primavera.
(Vuelta a lo fatalista) y ¿que será de los Indignados? ¿Se tomaran Sol de nuevo? Pucha que fue largo mi Invierno… que bueno que ya se va a acabar. Lo que no se acaba es la Jarana, el Malón bailable, el ” eh eh eh” de los vecinos…
Me vengare… Cacerolazo por la educación a las 8 AM =).